viernes, 4 de septiembre de 2009

Lenguaje 3º básico unidad 3 Profesor Juegos y aventuras


Compartiendo cuentos, juegos y aventuras

DESCRIPCIÓN

En esta unidad se destaca el concepto de interacción referido a los aspectos comunicativos
de la lectura y la escritura.
Las lecturas seleccionadas intentan desarrollar la sensibilidad e imaginación creadora; refor-
zar la expresión oral y escrita; incentivar el gusto por la lectura y creación de textos literarios,
manteniendo la ejercitación de la comprensión de variados textos escritos, y el manejo del
lenguaje en situaciones comunicativas diversas.
Desde el punto de vista del subsector, el tema está ligado al desarrollo de la comprensión
lectora y al gusto por la lectura independiente, reconociendo de manera precisa las informa-
ciones que contienen los textos. También se promueve el dominio de la escritura, ampliando
el vocabulario al incorporar un número importante de términos nuevos.
Como textos básicos para ser escuchados y/o leídos, se proponen los siguientes, los cuales
pueden ser enriquecidos por otros textos elegidos por los docentes a partir de la biblioteca
escolar o de los recursos educativos de Enlaces.
• El gigante egoísta, de Oscar Wilde, que relata la vida de un gigante que no quiere abrir su
jardín a la risa y juegos de los niños.
• El volantín amarillo, de Jacqueline Balcells, que relata la historia de Alfonso, un niño que
ve hecho realidad uno de sus grandes sueños: tener un volantín que no se rompa y que lo
pueda encumbrar todos los días en el parque.
• Además de estos textos centrales, hay otros textos de carácter informativo, una canción y
adivinanzas, con el objeto de desarrollar en los niños y niñas amor por la lectura, seguri-
dad en su producción escrita y refuerzo en el manejo de la lengua.
• Al fnal del Cuaderno de trabajo se incluyen dos cuentos como lectura complementaria,
Gol de Federico y Autopistas, castillos y mermelada, de Cecilia Beuchat. Estos textos
permitirán apoyar a los alumnos y alumnas que trabajan más rápido que el resto del cur-
so, los cuales podrán realizar, por ejemplo, lectura silenciosa.
Las actividades poseen un variado nivel de difcultad, con el fn de que puedan ser realizadas
por niños de distintos niveles de desempeño o estilos de aprendizaje.
La unidad presenta actividades diseñadas para ser realizadas en forma individual o en gru-
pos. Se recomienda que los grupos tengan un máximo de cuatro participantes y que no
permanezcan en forma estable a lo largo de la unidad. 
Esquema de la Tercera Unidad de ° Básico
ComPARTIENDo CUENToS, jUEgoS y AvENTURAS
Primera semana
TEXToS: Cuento El gigante egoísta.
• INICIo
Expresión oral: - Activan conocimientos y formulan predicciones, a partir del título
del cuento.
• DESARRoLLo
Lectura: - Leen el cuento.
Expresión oral: - Comentan y responden preguntas sobre el texto leído.
Escritura: - Formulan preguntas a uno de los personajes del cuento que leyeron.
- Completan una serie de cuadros con la secuencia de las escenas del
cuento.
Manejo de la lengua: - Usan signos de interrogación para escribir sus preguntas.
- Usan mayúscula al comienzo de cada pregunta.
• CIERRE
Escritura: - Reescriben la última escena del cuento El gigante egoísta.
- Leen la tarea de investigación sobre las semejanzas y diferencias entre un
“gigante” y un “ogro”.
CLASE
1
Finalmente, se destaca que la realización de las diversas actividades planteadas debe ser
complementada con las actividades que tienen un carácter permanente, como, por ejem-
plo, la aplicación del programa de lectura silenciosa sostenida.
Sugerencia de recursos:
• Textos, recortes y noticias donde aparezcan comentarios sobre los juegos en general.
• Láminas y lecturas relacionadas con el tema, incluyendo las extraídas de su texto.
• Equipo de música y todo lo que usted considere necesario para enriquecer la unidad.
Recursos educativos de Enlaces:
• www.redenlaces.cl/doc/lenguaje/index.html
• www.redenlaces.cl/doc/lenguaje/otrosrecursosdigitales/recursos.html
CLASE
3
TEXToS: Adivinanzas.
• INICIo
Expresión oral: - Comentan sobre los juegos preferidos del curso.
• DESARRoLLo
Lectura: - Leen adivinanzas y descubren la solución a partir de claves gráfco-
fonéticas y verbales de estos textos.
Escritura: - Copian dos de las adivinanzas presentadas.
- Explican el camino seguido y las claves utilizadas para resolver las
adivinanzas (proceso de metacognición).
- Producen adivinanzas en base a los modelos analizados.
- Reescriben las adivinanzas creadas para conformar una “Bolsa mágica”.
Manejo de la lengua: - Revisan la ortografía acentual, literal y puntual.
• CIERRE
- Juegan con la “Bolsa mágica” de las adivinanzas
- Recopilan otras adivinanzas como tarea para la casa.
CLASE
2
TEXToS: Cuento El gigante egoísta y la canción Mi jardín.
• INICIo
Expresión oral: Comentan la tarea.
- Conversan sobre los juegos de los niños del cuento El gigante egoísta.
- Activan conocimientos y experiencias previas sobre sus juegos
preferidos.
Lectura: - Leen y cantan la canción Mi jardín.
• DESARRoLLo
Escritura: - Planifcan y escriben el borrador de un afche.
- Reescriben el borrador del afche.
- Escriben una carta para solicitar una autorización para exponer los
afches.
Manejo de la lengua: - Usan mayúsculas al inicio de una oración o en los nombres
propios.
- Colocan el punto fnal al término de una oración o párrafo.
- Utilizan sinónimos para no repetir palabras.
- Utilizan los signos de interrogación y exclamación en sus diálogos.
• CIERRE
- Presentan y comentan los afches producidos al curso. 
Planifcación Primera Semana
APRENDIZAjES ESPERADoS INDICADoRES DE LogRo
Eje comunicación oral
• Escuchan comprensivamente
lecturas de cuentos y fábulas,
recetas e instructivos,
captando la información
explícita que contienen.
• Participan habitualmente en
conversaciones espontáneas
sobre distintos temas,
expresándose con claridad.
• Reproducen y recrean
diversas narraciones en
forma clara y coherente,
recitan poemas y reproducen
formas literarias simples.
• Formulan preguntas pertinentes para aclarar los
contenidos de los textos escuchados.
• Reconocen información explícita sobre personajes,
acciones o lugares de las narraciones escuchadas.
• Demuestran comprensión de lo escuchado, a través
de comentarios, respuestas y expresiones artísticas.
• Participan en conversaciones, ateniéndose al tema y
respetando su turno para hablar.
• Reproducen y recrean, oralmente, formas literarias
simples, con fuidez y seguridad.
Eje lectura
• Leen en voz alta con
propósitos claros y defnidos
una variedad de textos
literarios y no literarios.
• Identifcan la información
explícita contenida en textos
literarios y no literarios y su
propósito comunicativo.
• Leen en voz alta con seguridad y fuidez.
• Dan a las oraciones la entonación y el énfasis
adecuado y hacen las pausas que correspondan al
tipo de texto.
• Utilizan diversas claves dadas por el texto para
formular hipótesis sobre su contenido.
• Reconocen el propósito comunicativo de las
narraciones, poemas y afches que leen.
• Identifcan características de los personajes
principales; identifcan lugares y principales
acciones.
• Hacen comentarios y formulan juicios sobre los
personajes principales y sus acciones.
• Identifcan la secuencia de hechos o acciones en los
textos leídos.
• Demuestran la comprensión del texto leído a través
de responder preguntas, parafrasear y resumir en
forma oral o escrita.
Eje escritura
• Utilizan escritura digital o
manuscrita legible como
un medio para registrar y
recuperar información.
• Escriben en forma clara y
coherente recetas, afches
e instructivos simples,
adecuados al destinatario y
propósito comunicativo.
• Revisan, reescriben y editan
textos para facilitar la
comprensión de su lectura,
para sí mismos y para los
otros.
• Describen objetos, lugares o personas, utilizando al
menos dos variables.
• Mantienen la forma, proporción y ligado específco
de las letras, así como el espaciado y alineación de
las palabras, en la escritura manuscrita.
• Defnen, en forma explícita, el contenido, el
destinatario y el propósito de los textos que
escribirán.
• Escriben afches, dentro de contextos que lo
justifquen.
• Corrigen, en forma individual o grupal, los errores
ortográfcos y sintácticos de los textos producidos.
• Incorporan o reemplazan palabras y expresiones
para enriquecer los aspectos léxicos de los textos.
• Revisan y mejoran los aspectos caligráfcos del texto
en la escritura manuscrita.
• Diagraman adecuadamente los textos destinados a
ser leídos por otros.
Eje manejo de la Lengua
• Utilizan en su expresión oral
y escrita, un vocabulario
progresivamente más
amplio, incluyendo términos
nuevos y reemplazando
expresiones genéricas por
otras más específcas.
• Dominan progresivamente
la ortografía literal, acentual
y puntual en los textos que
producen.
• Usan en los textos orales y escritos que producen
palabras precisas y no términos como: cosa,
cuestión y otras semejantes.
• Consultan el diccionario para aclarar el signifcado
de palabras que no entienden.
• Usan el punto fnal para terminar sus escritos.
• Utilizan adecuadamente las mayúsculas en los
nombres propios y comienzo de oraciones.
• Usan los signos de interrogación cuando
corresponde.
Esquema de la Tercera Unidad de ° Básico
ComPARTIENDo CUENToS, jUEgoS y AvENTURAS
Segunda semana
TEXToS: Cuento El volantín amarillo, caligrama Volantín de pueblo, poema Volantín.
• INICIo
Expresión oral: - Comparten las adivinanzas recopiladas en la casa.
• DESARRoLLo
Lectura: - Leen y comentan el caligrama.
- Identifcan de qué tipo de texto se trata, a partir de su estructura y
elementos principales que lo componen.
- Leen el cuento El volantín amarillo.
- Formulan hipótesis sobre la continuación del cuento.
- Responden preguntas de comprensión inferencial y valorativa.
- Realizan una investigación sobre los volantines y sus distintas
denominaciones en otros países.
- Identifcan claves contextuales para mejorar la comprensión del cuento.
Escritura: - Registran información de la investigación en un cuadro.
- Formulan predicciones sobre el fnal del cuento.
Manejo de la lengua: - Usan correctamente las mayúsculas al inicio de oraciones
o párrafos.
- Revisan la ortografía literal, acentual y puntual en sus respuestas y la
fcha que completaron.
• CIERRE
- Escriben un deseo parafraseando un texto poético.
CLASE
4
CLASE
6
TEXToS: Adivinanzas, cuentos El gigante egoísta y El volantín amarillo.
• INICIo
Expresión oral: - Comentan los textos leídos y producidos en la unidad.
• DESARRoLLo
Escritura: - Escriben dos de sus adivinanzas preferidas.
- Formulan preguntas sobre el texto leído El volantín amarillo.
- Producen, escriben y reescriben breves comentarios acerca de los
cuentos leídos en la unidad.
Lectura: - Leen adivinanzas y descubren la solución.
- Identifcan claves contextuales para mejorar la comprensión del cuento
El gigante egoísta.
- Completan un ordenador gráfco con los elementos básicos de la
narración de uno de los cuentos leídos.
Manejo de la lengua: - Usan mayúscula al inicio de una oración o párrafo.
- Revisan la ortografía puntual, acentual y literal de los textos que
producen.
• CIERRE
- Escriben su Bitácora de Aprendizaje de la unidad.
CLASE
5
TEXToS: Adivinanza, texto informativo Baila, baila, trompo de colores, textos
instructivos.
• INICIo
Expresión oral: - Activan conocimientos sobre las adivinanzas y recuerdan algunas.
Lectura: - Leen una adivinanza sobre el trompo.
• DESARRoLLo
Lectura: - Leen el texto informativo Baila, baila, trompo de colores.
- Identifcan el tipo de texto que acaban de leer a partir de su estructura y
contenido.
- Leen tres textos instructivos.
- Identifcan el tipo de texto según su estructura.
Expresión oral: - Comentan sobre las características comunes de los textos instructivos
que leyeron.
Escritura: - Producen un texto instructivo “Para hacer bailar un trompo”.
• CIERRE
- Publican y leen sus textos instructivos en el Diario Mural.0
Planifcación Segunda Semana
APRENDIZAjES ESPERADoS INDICADoRES DE LogRo
Eje comunicación oral
• Escuchan comprensivamente
lecturas de cuentos y fábulas,
recetas e instructivos,
captando la información
explícita que contienen.
• Participan habitualmente en
conversaciones espontáneas
sobre distintos temas,
expresándose con claridad.
• Reproducen y recrean
diversas narraciones en
forma clara y coherente,
recitan poemas y reproducen
formas literarias simples.
• Formulan preguntas pertinentes para aclarar los
contenidos de los textos escuchados.
• Reconocen información explícita sobre personajes,
acciones o lugares de las narraciones escuchadas.
• Demuestran comprensión de lo escuchado a través
de comentarios, respuestas y expresiones artísticas.
• Participan en conversaciones, ateniéndose al tema y
respetando su turno para hablar.
• Reproducen o recrean, oralmente, formas literarias
simples con fuidez y seguridad.
Eje lectura
• Leen en voz alta con
propósitos claros y defnidos
una variedad de textos
literarios y no literarios.
• Identifcan la información
explícita contenida en textos
literarios y no literarios y su
propósito comunicativo.
• Leen en voz alta con seguridad y fuidez.
• Dan a las oraciones la entonación y el énfasis
adecuado y hacen las pausas que correspondan al
tipo de texto.
• Utilizan diversas claves dadas por el texto para
formular hipótesis sobre su contenido.
• Reconocen el propósito comunicativo de las
narraciones, poemas e instructivos que leen.
• Identifcan características de los personajes
principales; identifcan lugares y principales
acciones.
• Hacen comentarios y formulan juicios sobre los
personajes principales y sus acciones.
• Demuestran la comprensión del texto leído a través
de responder preguntas, parafrasear y resumir en
forma oral o escrita.
Eje escritura
• Utilizan escritura digital o
manuscrita legible como
un medio para registrar y
recuperar información.
• Producen o recrean formas
literarias simples, cuentos y
fábulas de cuatro oraciones
y poemas de dos estrofas.
• Escriben en forma clara y
coherente recetas, afches
e instructivos simples,
adecuados al destinatario y
propósito comunicativo.
• Revisan, reescriben y editan
textos para facilitar la
comprensión de su lectura,
para sí mismos y para los
otros.
• Registran en un esquema simple informaciones
relacionadas con los textos que leen en los distintos
subsectores.
• Mantienen la forma, proporción y ligado específco
de las letras, así como el espaciado y alineación de
las palabras en la escritura manuscrita.
• Reconocen y utilizan versos en la producción de
poemas inspirados en formas literarias simples.
• Defnen, en forma explícita, el contenido, el
destinatario y el propósito de los textos que
escribirán.
• Escriben instructivos simples, dentro de contextos
que lo justifquen.
• Elaboran objetos, preparan recetas o siguen
itinerarios, a partir de la lectura de un texto
instructivo.
• Corrigen, en forma individual o grupal, los errores
ortográfcos y sintácticos de los textos producidos.
• Revisan y mejoran los aspectos caligráfcos del
texto, cuando se escribe en forma manuscrita.
• Diagraman adecuadamente los textos destinados a
ser leídos por otros.
Eje manejo de la lengua
• Utilizan en su expresión
oral y escrita un vocabulario
progresivamente más
amplio, incluyendo términos
nuevos y reemplazando
expresiones genéricas por
otras más específcas.
• Dominan progresivamente
la ortografía literal, acentual
y puntual en los textos que
producen.
• Reconocen palabras no familiares en textos no
literarios a partir del contexto.
• Explican el signifcado de palabras que han
aprendido, a partir de la lectura de textos y de
contactos con usuarios competentes de la lengua.
• Usan en los textos orales y escritos que producen
palabras precisas y no términos como: cosa,
cuestión y otras semejantes.
• Incluyen nuevas palabras en oraciones completas y
bien construidas.
• Consultan el diccionario para aclarar el signifcado
de palabras que no entienden.
• Usan el punto fnal para terminar sus escritos.
• Utilizan adecuadamente las mayúsculas en los
nombres propios y comienzo de oraciones.
• Usan los signos de interrogación cuando
corresponde.
CLASE
1
INICIo
• Cuente a los niños que durante dos semanas trabajarán de manera individual, colectiva
y grupal en la unidad Compartiendo cuentos, juegos y aventuras. Haga una síntesis
sencilla y breve sobre los contenidos que abordarán.
• Realice una lluvia de ideas sobre los cuentos que conocen. Puede ayudarse anotando los
títulos en el pizarrón.
Actividad 
Esta actividad tiene como propósito activar los conocimientos previos de los estudiantes y
prepararlos, a través de la formulación de hipótesis y predicciones, para la lectura del cuento
El gigante egoísta, del escritor Oscar Wilde.
Comenta con tu curso y con tu profesora o profesor.
• ¿Has leído cuentos sobre gigantes?
• ¿De qué crees que se tratará el cuento titulado El gigante egoísta?
• ¿Sabes lo que signifca ser generoso o, por el contrario, ser egoísta?
• ¿Conoces personas con alguna de esas características?
DESARRoLLo
Actividad 
• Comience la lectura del cuento para modelarla, con expresión y entonación adecuadas.
El propósito de su lectura en voz alta es que los estudiantes tengan un buen modelo que
los apoye en su desempeño lector.
• Luego, invite a sus alumnos y alumnas a continuar la lectura del cuento en forma silen-
ciosa.
Escucha atentamente la lectura.
El gigante egoísta
Oscar Wilde
Todas las tardes, a la salida de la escuela, los niños se habían acostumbrado a
ir a jugar al jardín del gigante. Era un jardín grande y hermoso, cubierto de verde
y suave césped. Dispersas sobre la hierba brillaban bellas fores como estrellas, y
había una docena de duraznos que, en primavera, se cubrían de delicados capu-
llos rosados, y en otoño daban sabroso fruto.
Los pájaros se posaban en los árboles y cantaban tan deliciosamente que los
niños interrumpían sus juegos para escucharlos.
-¡Qué felices somos aquí!- se gritaban unos a otros.
Un día el gigante regresó. Había ido a visitar a su amigo, el ogro y permaneció
con él durante siete años. Transcurridos los siete años, había dicho todo lo que
tenía que decir y decidió volver a su castillo. Al llegar vio a los niños jugando en
el jardín.
-¿Qué están haciendo aquí?- les gritó enojado. Y los niños salieron corriendo.
- Mi jardín es mi jardín- dijo el gigante. -Ya es hora de que lo entiendan, y no voy
a permitir que nadie más que yo juegue en él.
Entonces construyó un alto muro alrededor y puso este cartel:
Era un gigante muy egoísta. Los pobres niños no tenían ahora dónde jugar.
Trataron de hacerlo en la carretera, pero la carretera estaba llena de polvo y agu-
das piedras, y no les gustó.
Se acostumbraron a vagar, una vez terminadas sus clases, alrededor del alto
muro, para hablar del hermoso jardín que había al otro lado.
-¡Qué felices éramos allí!- se decían unos a otros.
Entonces llegó la primavera y todo el país se llenó de fores y pajaritos. Solo en
el jardín del gigante egoísta continuaba el invierno.
Los pájaros no se preocupaban de cantar en él desde que no había niños, y los
árboles se olvidaron de forecer. Solo una bonita for levantó su cabeza entre el
pasto, pero cuando vio el cartel se entristeció tanto pensando en los niños, que se
dejó caer otra vez en tierra y se echó a dormir. Los únicos felices eran la Nieve y el
Hielo.
-La primavera se ha olvidado de este jardín- gritaban. -Podremos vivir aquí
durante todo el año.
La Nieve cubrió todo el jardín con su manto blanco y el Hielo pintó de plata
todos los árboles. Entonces invitaron al viento del Norte a pasar una temporada
con ellos, y el Viento aceptó.
Llegó envuelto en pieles y aullaba todo el día por el jardín, derribando los te-
chos y las chimeneas.
-Este es un sitio delicioso- decía. -Tendremos que invitar al Granizo a visitarnos.
Y llegó el Granizo. Cada día durante tres ho-
ras tocaba el tambor sobre el tejado del casti-
llo, hasta que rompió la mayoría de las pizarras,
y entonces se puso a dar vueltas alrededor del
jardín corriendo lo más veloz que pudo. Vestía
de gris y su aliento era como el hielo.
-No puedo comprender cómo la prima-
vera tarda tanto en llegar- decía el gigante
egoísta, al asomarse a la ventana y ver su jar-
dín blanco y frío. -¡Espero que este tiempo
cambiará!
Pero la primavera no llegó, y el verano tampoco. El otoño dio dorados frutos a
todos los jardines, pero al jardín del gigante no le dio ninguno.
-Es demasiado egoísta- se dijo.
Así pues, siempre era invierno en casa del gigante, y el Viento del Norte, el
Hielo, el Granizo y la Nieve danzaban entre los árboles.
Una mañana el gigante oyó una música deliciosa. Sonaba tan dulcemente en
sus oídos que creyó sería el rey de los músicos que pasaba por allí. En realidad
solo era un pajarito que cantaba ante su ventana, pero hacía tanto tiempo que no
oía cantar un pájaro en su jardín, que le pareció la música más bella del mundo.
Entonces, el Granizo dejó de bailar sobre su cabeza, el Viento del Norte dejó de
rugir, y un delicado perfume llegó hasta él, a través de la ventana abierta.
-Creo que, por fn, ha llegado la primavera- dijo el gigante; y saltando de la
cama miró el exterior. ¿Qué es lo que vio?
• Ahora, continúa la lectura en silencio…
Vio un espectáculo maravilloso. Por un hueco abierto en el muro los niños
habían entrado en el jardín, habían subido a los árboles y estaban sentados en
sus ramas. En todos los árboles que estaban al alcance de su vista, había un niño.
Y los árboles se sentían tan dichosos de volver a tener consigo a los niños, que se
habían cubierto de capullos y agitaban suavemente sus brazos sobre las cabezas
de los pequeños.
Los pájaros revoloteaban y parloteaban con deleite, y las fores reían levan-
tando sus cabezas sobre el pasto. Era una escena encantadora. Solo en un rincón
continuaba siendo invierno. Era el rincón más apartado del jardín, y allí se encon-
traba un niño muy pequeño. Tan pequeño era, que no podía alcanzar las ramas
del árbol, y daba vueltas a su alrededor llorando amargamente. El pobre árbol se-
guía aún cubierto de hielo y nieve, y el Viento del Norte soplaba y rugía en torno
a él.
-¡Sube, pequeño!- decía el árbol, y le tendía sus ramas tan bajo como podía;
pero el niño era demasiado pequeño. El corazón del gigante se enterneció al con-
templar ese espectáculo. 
-¡Qué egoísta he sido- se dijo. -Ahora comprendo por qué la primavera no ha
venido hasta aquí. Voy a colocar al pobre pequeño sobre la copa del árbol, derri-
baré el muro y mi jardín será el parque de recreo de los niños para siempre.
Estaba verdaderamente apenado por lo que había hecho. Abrió la puerta prin-
cipal con toda suavidad y salió al jardín. Pero los niños quedaron tan asustados
cuando lo vieron, que huyeron corriendo, y en el jardín volvió a ser invierno.
Solo el niño pequeño no corrió, pues sus ojos estaban
tan llenos de lágrimas, que no vio acercarse al gigante.
Y el gigante se deslizó por su espalda, lo tomó
cariñosamente en su mano y lo colocó sobre
el árbol. El árbol foreció inmediatamente,
los pájaros fueron a cantar en él, y el niño
extendió sus bracitos, rodeó con ellos el
cuello del gigante y lo besó.
Cuando los otros niños vieron
que el gigante ya no era malo, volvieron
corriendo y la primavera volvió con ellos.
-Desde ahora, este es el jardín de todos,
queridos niños- dijo el gigante, y tomando
un hacha derribó el muro. Y cuando al mediodía
pasó la gente, yendo al mercado, encontraron al
gigante jugando con los niños en el más hermoso
de los jardines que jamás habían visto.
Durante todo el día estuvieron jugando y al atardecer fueron a despedirse del
gigante.
-Pero, ¿dónde está vuestro pequeño compañero, el niño que subí al árbol?-
preguntó el gigante.
-No sabemos -contestaron los niños- se ha marchado.
-Díganle que venga mañana sin falta- dijo el gigante.
Pero los niños dijeron que no sabían dónde vivía y nunca antes lo habían visto.
El gigante se quedó muy triste.

Todas las tardes, cuando terminaba la escuela, los niños iban y jugaban con el
gigante. Pero al niño pequeño, que tanto quería el gigante, no se le volvió a ver.
El gigante era muy bondadoso con todos los niños pero echaba de menos a su
primer amiguito y siempre hablaba de él.
-¡Cuánto me gustaría verlo!- solía decir.
Los años transcurrieron y el gigante envejeció mucho y cada vez estaba más
débil. Ya no podía jugar con los niños, solo se entretenía mirando a los niños en su
jardín.
-Tengo muchas fores hermosas- decía, pero los niños son las fores más be-
llas.
Una mañana de invierno miró por la ventana, mientras se estaba vistiendo. Ya
no detestaba el invierno, pues sabía que no es sino la primavera adormecida y el
reposo de las fores.
De pronto se frotó los ojos y miró y remiró. Verdaderamente era una visión
maravillosa. En el más alejado rincón del jardín había un árbol completamente
cubierto de hermosos capullos blancos. Sus ramas eran doradas, frutos de plata
colgaban de ellas y debajo, de pie, estaba el pequeño al que tanto quiso.
El gigante corrió escaleras abajo con gran alegría y salió al jardín. Corrió precipi-
tadamente por el césped y llegó cerca del niño. Cuando estuvo junto a él, su cara
enrojeció de cólera y exclamó:
- ¿Quién se atrevió a herirte?-, pues en las palmas de sus manos se veían las
señales de dos clavos, y las mismas señales se veían en los piececitos.
-¿Quién se ha atrevido a herirte?- gritó el gigante. -Dímelo para que pueda
coger mi espada y matarle.
-No, -replicó el niño-, pues estas son las heridas del amor.
-¿Quién eres?- dijo el gigante; y un extraño temor lo invadió, haciéndole caer
de rodillas ante el pequeño.
Y el niño sonrió al gigante y le dijo:
-Una vez me dejaste jugar en tu jardín, hoy vendrás conmigo a mi jardín, que
es el Paraíso.
Y cuando llegaron los niños aquella tarde, encontraron al gigante tendido,
muerto, bajo el árbol, todo cubierto de capullos blancos.

Actividad 
• Luego de la lectura, invítelos a conversar en grupo acerca de su contenido y a responder
las preguntas. Presénteles las preguntas de tipo inferencial, cuya respuesta no se encuen-
tra explícitamente planteada en el texto, y la última, relacionada con el nivel valórico.
Cuide que los niños y niñas tengan tiempo para contestar.
• Comente con los niños el concepto de “generosidad” y las acciones del cuento, así como
acontecimientos de la vida real que refejan este valor.
Comenta con tu compañero o compañera:
• ¿Por qué creen que el gigante cambió de opinión y permitió que los niños
jugaran nuevamente en el jardín?
• ¿Por qué el gigante nunca más vio a su “primer amiguito”?
• Nombra algunas acciones del gigante que demuestren egoísmo y otras que
demuestren generosidad.
Actividad 
• Apoye a los niños y niñas para que a través de esta actividad participen de la fcción del
cuento. Inicialmente, usted puede modelar en forma oral un par de preguntas, si observa
que tienen difcultad para realizarlas, y así motivarlos a jugar con los personajes.
• Luego, pida que formulen las preguntas por escrito; recuérdeles algunos elementos for-
males para apoyar esta tarea, como los signos de interrogación y el uso de mayúsculas.
Contesta por escrito:
• Si te encontraras con el “Gigante egoísta”, ¿qué le preguntarías?
• Escribe dos preguntas. Recuerda usar los signos de interrogación y mayúscu-
la cuando corresponda.
1.
2. 0
Actividad 
Esta tarea tiene como objetivo reconstituir la historia a través de la serie de recuadros pre-
sentados. La novedad, en el plano formal, la constituye la manera en que completarán los
recuadros de la secuencia. En algunos será necesario que dibujen la acción descrita en pa-
labras, y en otros, que describan la acción representada en la imagen. En el recuadro fnal
(número seis de la serie) se le pide realizar ambas actividades: dibujar y redactar.
Llegó la primavera, pero en el jardín
del gigante continuaba el invierno.
Todas las tardes, a la salida de la es-
cuela, los niños iban a jugar al jardín
del gigante.
Finalmente...
El gigante tomó un hacha y derribó el
muro.
CIERRE
Actividad 
• Entregue a cada niña y niño una hoja de color, tamaño media hoja carta, para dibujar y
reescribir la última escena de la secuencia.
• Motívelos para organizar en el Diario Mural la muestra de las producciones del curso e
invítelos a una lectura colectiva de la escena que cada grupo eligió como fnal, que posi-
blemente no será homogénea. Aproveche este momento para validar las distintas inter-
pretaciones del fnal del cuento hechas por el grupo, argumentando sobre la base de las
claves del texto.
• Invite a los niños a investigar la diferencia entre un “ogro” y un “gigante” en distintas fuen-
tes impresas: enciclopedia, diccionarios y otros.
H Tarea para la casa
Averigua las semejanzas y diferencias entre un “ogro” y un “gigante”. Puedes
consultar un diccionario, una enciclopedia, a un profesor o a un familiar.
Semejanzas Diferencias
CLASE
2
INICIo
Actividad 
• Revise la tarea recogiendo la información obtenida por los niños sobre las diferencias y
semejanzas entre un “ogro” y un “gigante”.
• Luego, recuerde los aspectos más importantes del cuento El Gigante Egoísta leído la cla-
se anterior e incentive a los niños a comentar sus juegos preferidos. Anote las respuestas
en un papelógrafo, pues esta información le será útil más adelante.
• Comenten la tarea acerca de las semejanzas y diferencias entre un ogro y un
gigante.
• ¿Recuerdas el cuento leído durante la clase anterior?
• ¿Qué juegos crees tú que realizaban los niños en el jardín del Gigante?
• ¿Cuáles son tus juegos preferidos?
Por último, invítelos a leer la canción Mi jardín y a cantarla con apoyo de la música del grupo
Mazapán, si la tiene. Enseguida, llévelos a imaginar cómo sería para ellos el jardín ideal para
jugar. Invítelos a comentar y disfrutar.
Mi jardín
Grupo Mazapán
Tengo yo en mi jardín
mil plantitas y un nogal,
el aroma de un jazmín
y los cantos de un zorzal.
De un árbol yo colgué
mi columpio de color café.
Todo el pasto ya regué,
mis chalitas ¡huy! me las mojé.
Tengo yo en mi jardín
mil plantitas y un nogal,
el aroma de un jazmín
y los cantos de un zorzal.
Mi papá pintó el portón,
se manchó entero el pantalón.
Mi mamá partió un melón,
lo comimos bajo el parrón.
Tengo yo en mi jardín
mil plantitas y un nogal,
el aroma de un jazmín
y los cantos de un zorzal.
Un nidito me encontré
sobre un árbol lo volví a poner.
La terraza ya limpié,
bajo el sauce luego descansé.
Tengo yo en mi jardín
mil plantitas y un nogal,
un hermoso resbalín
ven te invito yo a jugar.
DESARRoLLo
Actividad 
• A continuación los estudiantes elaborarán un afche. Para introducir esta actividad es im-
portante que seleccione afches que resulten atractivos para el curso y los presente para
comentarlos como actividad inicial. En esta revisión general es importante que niños y
niñas descubran la función comunicativa que cumple este tipo de texto, a quiénes está
dirigido, qué mensajes contiene y qué relación hay entre la imagen y el mensaje expresa-
do en el afche.
• Como toda producción escrita, la elaboración del afche debe considerar las etapas de
planifcación, escritura, revisión y reescritura.
• Motive la producción del afche indicando al curso el propósito que deberá cumplir: invi-
tar a los niños de la escuela a jugar al jardín del gigante.
• Pida que se guíen por las indicaciones que aparecen en el Cuaderno de trabajo para pla-
nifcar el afche.
Antes de crear su afche
• Piensen qué escribirán en el afche y qué dibujo incluirán en él.
• Recuerden que el afche debe llamar la atención y entusiasmar a los niños
para que visiten el jardín del Gigante.
• Decidan el tipo de papel que van usar y los materiales que necesitarán.
Anota aquí los acuerdos del grupo:
1.
2.
3.
4.
Actividad 
Organizados en grupos de trabajo, oriéntelos en la ejecución del borrador de su afche, apó-
yelos con sugerencias e indicaciones pertinentes al contenido y la forma del afche.
Durante la creación del afche
Apoyándose en la planifcación del afche realizada en la actividad anterior:
• Dibujen aquí un borrador o bos-
quejo de su afche, organizando
los elementos que usarán: recor-
tes de revistas, dibujos y oracio-
nes que llamen la atención. 
Luego, incentive la revisión del bosquejo de acuerdo a los criterios enunciados, y la pauta
que aparece en el Cuaderno de trabajo.
• Una vez realizado el bosquejo, revisen la ortografía, la disposición de los dibu-
jos y el mensaje.
• Observen si la información que presenta su afche se comprende bien.
• Revisen que el dibujo corresponda al mensaje que desean entregar en el af-
che.
• Lean y revisen lo que escribieron, de acuerdo a esta pauta.
• Al leer tu texto del afche, ¿se
comprende lo que escribiste?
• ¿Te acordaste de usar mayúscu-
las al inicio de la oración y en los
nombres propios?
• ¿Usaste punto fnal cuando co-
rrespondía?
• ¿Usaste la coma para separar los
elementos de alguna enumera-
ción?
• ¿Tienes dudas de cómo se escri-
ben algunas palabras? Consulta
con tu profesora.
• ¿Cuidaste de no repetir las pala-
bras usando sinónimos?
• ¿Qué quisieras cambiar para que
esté más claro el mensaje de tu
afche?
Actividad 
Invite a sus alumnos a elaborar el afche defnitivo, incorporando las correcciones pertinen-
tes de acuerdo a la pauta anterior.
Ahora vamos a elaborar el afche defnitivo
Reescriban el borrador en una hoja grande, incorporando las correcciones:
• Escriban con letra grande, clara y legible.
• Comprueben que lo escrito se entienda.
• Cuiden que el tamaño del dibujo o de las imágenes recortadas se ajusten a
las dimensiones del papel.
Actividad 
Pida al grupo que esté más avanzado en el desarrollo de la actividad, que escriban una carta
al director o jefe técnico de la escuela solicitando que los autoricen a exponer sus afches en
los pasillos o en los lugares destinados para las exposiciones.
CIERRE
Actividad 
Una vez que los afches estén terminados, promueva la presentación del producto de cada
grupo ante el curso.
Comparto mi afche
Cada grupo muestra y comenta ante sus compañeros, el afche elaborado.
• Finalmente, programe con el curso la exposición de los trabajos en el lugar que la direc-
ción de la Escuela les indique, de acuerdo a la respuesta a la carta anterior.
• Ayúdelos a elaborar titulares para presentar la exposición de los trabajos.
CLASE
3
INICIo
Actividad 
Revise en conjunto con el curso los nombres de los juegos que escribieron la clase anterior
en un papelógrafo. Comenten los juegos más nombrados, en qué consisten, cuántos niños
participan, qué les entretiene o divierte, lo especial de cada juego. Si no ha salido el tema de
las adivinanzas, propóngalo como juego y pregunte acerca de él.
DESARRoLLo
Actividad 
• Esta actividad tiene como centro el trabajo con adivinanzas. Previo a la clase, seleccione
ocho adivinanzas apropiadas al nivel e intereses de los estudiantes y escríbalas en tarjetas
para usarlas en el trabajo grupal.
• Introduzca la actividad con las preguntas que permiten activar conocimientos previos
respecto de este juego de palabras.
• ¿Te gusta jugar a las adivinanzas?
• ¿Podrías decir qué es una adivinanza?
• Organice el curso en grupos de 4 ó 5 integrantes y entregue a cada grupo una tarjeta con
una adivinanza.
• Luego, apoye a los niños para seguir las instrucciones respectivas en el Cuaderno de tra-
bajo.
Para trabajar en grupo:
• Lean la tarjeta que recibieron.
• Resuelvan la adivinanza.
• Compártanla con los demás grupos del curso.
• Exhíbanla en el diario mural.
Actividad 
• El objetivo de esta actividad es que todos conozcan las adivinanzas que han trabajado los
diferentes grupos.
• Pida que seleccionen dos adivinanzas del Diario Mural que les parezcan atractivas o diver-
tidas, las copien y las ilustren en el Cuaderno.
Actividad 
• Las tareas de esta actividad contienen un nivel de complejidad mayor. Se pretende que
niñas y niños, a través de una actividad metacognitiva, identifquen en la adivinanza qué
claves (palabras o frases) les dieron pistas para encontrar la solución.
• Sugerimos que usted lea cuidadosamente las adivinanzas seleccionadas, ya que respon-
den a una cierta lógica de construcción:
Lee las siguientes adivinanzas:
Yo-yo me subo,
yo-yo me bajo;
si lo adivinas,
eres capo.
Oro no es,
plata no es;
abre las cortinas
y sabrás lo que es.
Mono y no está en la selva;
patín, pero no es un pato.
Tienes que decir qué es
antes de que cuente cuatro.
• La respuesta está explícitamente planteada en el texto de la adivinanza y la solución se
encontrará asociando fonéticamente sílabas que se encuentran en palabras o frases se-
paradas.
• Apoye a los alumnos para que refexionen respecto del camino seguido para resolverlas
y describan con sus propias palabras la lógica anterior. Estas refexiones, inicialmente ora-
les, las escribirán luego en sus Cuadernos.
¿Qué pistas encontraste en las adivinanzas para resolverlas? Comenta y escribe.
Actividad 
• Oriente el descubrimiento de un nuevo camino para resolver adivinanzas organizadas
bajo otra lógica. Observe que la clave para solucionar este segundo grupo se encuentra
en que el texto de la adivinanza describe la acción característica de un animal o insecto.
Por lo tanto, la clave de asociación la encontrarán preferentemente en los verbos.
• Aproveche la oportunidad para reconocer la función verbal.
• Nuevamente una etapa importante de esta tarea es que niñas y niños reconstruyan, me-
tacognitivamente, el camino de solución.
• Apóyelos, pero no anticipe las claves, ya que deben ser los mismos alumnos quienes las
descubran.
Zumba que te zumbarás,
van y vienen sin descanso,
de for en for trajinando
y nuestra vida endulzando.
En lo alto teje,
en lo alto mora,
teje que teje
la tejedora.
¿Qué pistas encontraste en las adivinanzas para resolverlas?
• Lea con su curso la descripción conceptual de la adivinanzas que aparece en un recuadro
del Cuaderno de trabajo. 0
Actividad 
Una vez que niños y niñas han descubierto el camino de construcción de las adivinanzas,
pueden pasar al proceso siguiente: producir textos similares. Una vez que manejan claves de
construcción de las adivinanzas, pueden aplicarlas.
Actividad 
Esta etapa está relacionada con la dimensión de reescritura en la producción de textos. Escri-
bir requiere siempre de un motivo; por ejemplo, se escriben las adivinanzas para conformar
la “Bolsa mágica de las adivinanzas” con los aportes de todos los niños, la que luego consti-
tuirá una herramienta más para amenizar los juegos de Lenguaje.
Revisa y corrige la ortografía y la letra de tus adivinanzas. Elige una de ellas y
cópiala en una tarjeta de color que incorporarás a la “Bolsa mágica de adivi-
nanzas”.
CIERRE
Actividad 
• El cierre de la clase constituirá en sacarle provecho a la “Bolsa mágica”, y jugar a leer y re-
solver las creaciones.
• Como la “Bolsa mágica de adivinanzas” necesita ser incrementada, otra fuente serán nue-
vas adivinanzas recogidas en la familia y la comunidad.
Pide a un familiar que te cuente
otras adivinanzas. Copia alguna de ellas aquí.
INICIo
Revisen y comenten la tarea de la clase anterior, seleccionando algunas adivinanzas.
Actividad 
• Lea con los niños Volantín de pueblo, caligrama del escritor chileno Floridor Pérez.
• Converse con el curso acerca de textos creativos que han escrito algunos autores, tal
como el que acaban de leer.
• Explique a sus alumnos que este es un texto creativo que se llama caligrama, es decir,
”texto en que las palabras forman un dibujo relacionado con el tema”. Invítelos a crear un
caligrama en otra clase.
CLASE
4
Lee y comenta el siguiente texto del escritor chileno Floridor Pérez.
.
Volantín de pueblo
Comente con sus alumnos y alumnas, guiándose por las preguntas que aparecen en el Cua-
derno. Destaque el apoyo que entregan al sentido del poema tanto la organización como la
dimensión gráfca de la página.
• ¿Qué tipo de texto es el que acabas de leer? ¿Por qué?
• ¿Habías leído un texto parecido a este?
• Comenta con tus compañeras y compañeros.
DESARRoLLo
Actividad 
El foco de la actividad es activar conocimientos y experiencias previas de los alumnos y
alumnas respecto al juego de elevar volantines, los que contextualizarán la lectura del
cuento El volantín amarillo.
Conversa con tus compañeros y compañeras.
• ¿Has encumbrado alguna vez volantines? Si es así, ¿qué sentiste?
• ¿Sabes qué materiales se necesitan para hacer un volantín?
¿Has construido alguna vez un volantín?
• ¿Has oído hablar del hilo curado?
• ¿Sabes por qué se elevan los volantines?
Actividad 
• Invite a sus alumnos a escuchar la lectura del cuento El volantín amarillo de la escritora
chilena Jacqueline Balcells. Comience la lectura para modelarla, con expresión y entona-
ción adecuadas. El propósito de su lectura en voz alta es que los estudiantes tengan un
buen modelo que les apoye en su desempeño lector.
• Detenga su lectura en los momentos que indican el corte en el Cuaderno y lleve al curso
a formular hipótesis sobre la continuación y el fnal del relato, según corresponda.
• En el primer caso, se espera formulación de hipótesis orales y en el segundo caso, escri-
tas.
A propósito de volantines, ahora te invitamos a escuchar atentamente el cuento
El volantín amarillo, cuyo inicio leerá tu profesora o profesor.
El volantín amarillo
Jacqueline Balcells
(Adaptación)
Alfonso se moría por los volantines. Cuando llegaba septiembre y el viento co-
menzaba a soplar, salía con todos los niños de su barrio a encumbrar volantines al
parque y su corazón saltaba de alegría. Y cada año Alfonso se prometía a sí mismo
que esta vez sí que lo haría bien, pues para su desgracia siempre los volantines
se le rajaban mientras les ponía los tirantes o caían en picada a poco de comen-
zar a elevarse o se rompían en los árboles o en los cables del alumbrado. A veces
también se le desprendía la cola y el cometa se volvía loco haciendo piruetas,
antes de estrellarse; otras, se le cortaba el hilo o se le enredaba a tal punto, que su
cañuela se convertía en una ensalada de nudos ciegos. Como resultado, Alfonso,
regresaba a su casa con las manos vacías y con mucha pena.
Pero Alfonso nunca perdía el deseo de encumbrar un volantín más arriba de los
cables, los álamos y los volantines de los otros niños.
El día que Alfonso cumplió diez años, sus abuelos llegaron a verlo con un fantás-
tico regalo: una carretilla con 500 metros del hilo más sedoso y un gran volantín
rojo, azul y blanco y con una estrella como la bandera chilena. Fascinado, corrió
de inmediato donde su madre a pedirle un pedazo de género con el que hacer
una cola.
-Pobre volantín- se rió su hermano mayor-. Poco durará…
-Ni que fuera de hierro- se burló el otro hermano.
• ¡Ahora comprobaremos tus respuestas! ¡Sigamos leyendo…!
¿Qué imaginas
que va a pasar a
continuación?
Pero Alfonso, sin hacerles caso, pasó pacientemente el hilo de la carretilla a una
cañuela, colocó con cuidado los tirantes, amarró con frmeza la cola y, riéndose
solo, partió al parque. Allí muchos niños estaban ya desde temprano encumbran-
do volantines de todos los colores, que volaban alegremente en la brisa de la
tarde. Alfonso subió a una pequeña loma y desde allí se lanzó corriendo cuesta
abajo, tirando de su volantín y dándole al mismo tiempo cada vez más hilo para
que se encumbrara.
Corrió y corrió. Pero de repente se oyó un crujido y sintió un tirón. Se dio vuel-
ta y vio horrorizado que su gran volantín chileno se había hecho pedazos en una
mata de espinos.
Alfonso no pudo contenerse y
se puso a llorar, desconsolado.
¡Cómo se reirían sus hermanos!
¡Qué dirían sus abuelos! ¡Qué
mala suerte tenía! ¿Por qué, por
qué le sucedía a él siempre lo
mismo?
A unos pocos pasos de Alfonso, y sin que este lo hubiera visto, estaba el niño de la
esquina de su casa, mirándolo. Pero no era por compasión que lo miraba. El niño
acababa de perder su volantín, con hilo y todo, y quería para él la estupenda ca-
ñuela llena de hilo sedoso que Alfonso aún tenía en las manos. De pronto, el niño
tomó un palito del suelo, lo sostuvo con la mano izquierda y, estirando la derecha
hacia lo alto y juntando el pulgar y el índice, se puso a mirar atentamente el cielo,
mientras gritaba:
-Hey, Alfonso. ¿Qué te pasó?
Alfonso, sobresaltándose, secó apurado sus lágrimas y se volvió hacia su vecino
de calle, quien, muy serio, movía su mano derecha en el aire, como si estuviera
encumbrando un volantín.
-¿Qué te pasó? -repitió el niño a viva voz, sin dejar de mirar hacia arriba.
-Rompí mi volantín en los espinos- contestó Alfonso con pena.
-¿Sabes? -le dijo el niño sin bajar la vista y sacudiendo más vivamente el brazo -,
yo estoy aburrido de encumbrar el mío... ¿No querrás cambiármelo por tu cañuela?
-Pero... ¿dónde está tu volantín? ¡No veo el hilo! -exclamó Alfonso, extrañado.
-El hilo es tan delgado que no se ve. Es uno especial que me trajeron de Ale-
mania -respondió el otro, displicente.
-¿Y cuál es el volantín? -preguntó Alfonso, con los ojos grandes como platos.
-Ese -dijo el niño, señalando hacia el cielo, entre los muchos volantines que se
veían.
-¿Cuál? ¡No lo veo! ¿De qué color es?
-Es amarillo y está altísimo. Por eso cuesta verlo -afrmó el vecino, muy serio.
-Alfonso miró hacia el cielo, hasta que le pareció ver un puntito casi perdido
en el espacio.
-¡Lo veo! -exclamó, maravillado-. ¡Es el más alto de todos!
Creyendo que había un hermoso volantín, entregó su cañuela de hilo al veci-
no y el vecino le entregó a Alfonso el palito vacío.
-No te muevas de aquí. No se te vaya a cortar -fueron las últimas palabras que
pronunció el vecino, antes de desaparecer con la cañuela.
Alfonso se quedó inmóvil, moviendo despacio la mano donde creía sostener el
hilo invisible. Pasó el tiempo, el sol comenzó a ponerse y todos los niños recogían 
sus volantines para volver a sus casas. Desaparecían así del cielo los volantines.
Pero Alfonso seguía sin moverse, concentrado en el suyo.
Algunos niños se detuvieron a su lado, asombrados al verlo sacudir su mano de-
recha en el aire, sin hilo.
-Oye, Alfonso, ¿estás cazando moscas?
-Alfonso..., ¿te volviste loco?
Y se reían de él a carcajadas.
Pero Alfonso, con una sonrisa en los la-
bios y los ojos fjos en el cielo, hacía caso
omiso de las burlas, que iban aumentan-
do. Finalmente, llegaron también sus her-
manos que, muertos de vergüenza, lo to-
maron por los hombros, diciéndole:
-¿Estás loco? ¿No ves que no queda ni
un volantín en el cielo? ¡Déjate de leseras y
vamos!
-Déjenme..., ya voy..., ¡primero tengo que recogerlo! -contestó Alfonso, con
frmeza.
Actividad 
Pida que continúen la lectura del fnal del texto en silencio.
Continúa tú
la lectura del cuento
en silencio... El fnal, ¿será
como imaginaste?
Entonces, lentamente comenzó a recoger con todo cuidado el invisible hilo de su
volantín. Tan cuidadosamente hacía su tarea y tan fjos tenía los ojos en el cielo
que, poco a poco, los que lo rodeaban callaron y comenzaron también a mirar
hacia arriba. Y uno por uno los niños, impresionados, pudieron ver cómo en lo
más alto del cielo aparecía un puntito amarillo que luego se iba agrandando al
acercarse. Todos se quedaron fríos de asombro, pero ninguno tanto como el veci-
no que, escondido detrás de unos matorrales, era el que más se había reído hasta
el momento. El corazón de Alfonso casi se le salió del pecho de felicidad cuando,
planeando por sobre los álamos del parque y los postes de la luz, un gran volantín
amarillo, de cola blanca, precioso como nunca nadie había visto uno, llegó volan-
do suavemente y se posó entre sus manos. Al silencio maravillado de los niños
ante esta aparición, siguió una explosión de alegría, gritos y aplausos.
Alfonso tomó con mucho cuidado el enorme volantín, se metió el palito des-
nudo en el bolsillo y se encaminó a su casa seguido por sus hermanos, sus amigos
y el vecino, que todavía no podía cerrar la boca de tan turulato que estaba.
-Le pondré otro hilo, para asegurarme que no se va a cortar.
Este hilo alemán es muy delgado- declaró muy serio Alfonso esa noche en su
casa.
Y durante todo ese año, su volantín amarillo fue el rey del parque. 
Actividad 
Finalizada la lectura comente el contenido del cuento a partir de las preguntas señaladas y
de otras que surjan espontáneamente de los niños.
¿Te gustó el cuento?
En grupo o en pareja responde estas preguntas.
• ¿Crees que un volantín como el de Alfonso puede llegar más arriba del sol?
¿Por qué?
• ¿Qué consejo darías a los niños que se reían de Alfonso?
• ¿Te gustaría darle otro título al cuento? ¿Cuál?
Recuerda
que el título nos dice
de qué se trata
el cuento.
• El ejercicio de cambiar el título del cuento tiene como objetivo desarrollar en los estu-
diantes la capacidad de síntesis.
• Para aprovechar la motivación respecto del tema de los volantines, invítelos a investigar
y a registrar ordenadamente los datos obtenidos.
Actividad 
El objetivo de esta actividad es incrementar el vocabulario a partir de la identifcación de las
claves contextuales, destacando así los niveles de comprensión más profundos del texto.
• ¿Qué haces tú para comprender un texto cuando lees? Comenta con tus com-
pañeros y compañeras.
• ¿Qué crees que signifcan las palabras y expresiones destacadas en las siguien-
tes oraciones?
• 1. Un gran volantín amarillo planeaba sobre los álamos del parque.
Yo creo que signifca
El diccionario dice
• 2. Alfonso, con una sonrisa en los labios, hizo caso omiso de las burlas.
Yo creo que signifca
El diccionario dice
• 3. El niño vio horrorizado que su gran volantín chileno se hizo pedazos.
Yo creo que signifca
El diccionario dice
• 4. Alfonso nunca perdía el deseo de encumbrar un volantín.
Yo creo que signifca
El diccionario dice
para comprender un texto, es necesario saber lo que signifcan
las palabras que contiene.
Recuerda que...0
CIERRE
Actividad 
Invite a los niños a leer el poema Volantín, que será el motivo para formular por escrito su
sueño o deseo, parafraseando el texto modelo.
• ¿Qué haces cuando tienes un sueño o deseo muy grande?
• Alfonso escribió el siguiente poema para que sus abuelos le regalaran un vo-
lantín.
Volantín
Mi deseo abuelitos,
es un bello volantín.
De papel y tirantes frmes,
para que vuele hasta Berlín.
Si me lo regalan,
volará por el jardín.
Y yo estaré orgulloso de mi bello y colorido volantín.
Te invitamos a escribir aquí tu deseo:
H Tarea para la casa
• Averigua qué nombres reciben los volantines en otras ciudades o países. Pue-
des ir a la biblioteca, buscar en un diccionario o una enciclopedia, preguntarle
a algún familiar o a una profesora o profesor.
• Con la información encontrada, completa el siguiente cuadro:
Nombre País
CLASE
5
INICIo
Actividad 
El juego que articula esta clase es el juego del trompo. Para introducirlo, lleve a los niños a
recordar las adivinanzas trabajadas en las clases anteriores, para luego ir a la lectura de una
adivinanza relacionada con el trompo.
¿Recuerdas qué es una adivinanza? Comenta en grupo.
¡Adivina, buen adivinador!
Para bailar
me pongo la capa
y para bailar me la vuelvo a quitar,
porque no puedo bailar con la capa
y sin la capa
no puedo
bailar.
DESARRoLLo
Actividad 
• La comprensión de lectura se centra en el texto de tipo informativo Baila, baila, trompo
de colores, para reconocer en él sus características básicas.
• Invite a niñas y niños a leer en silencio el texto que aparece en sus Cuadernos.
Baila, baila, trompo de colores
El trompo es un juguete de madera con púa de metal y desde esta punta se
enrolla una lienza o cuerda. Después de haber enrollado todo el hilo, el trompo es
lanzado con fuerza y técnica para hacerlo girar y girar. Mientras gira, los competi-
dores pueden hacer una serie de trucos.
Algunas variaciones del juego son la prueba del círculo dibujado en el suelo.
Uno de los participantes tiene que “tirarse” primero y quedar girando dentro del
círculo. La idea es que el resto intente pegarle a ese trompo. Es sin número de
competidores. Cuando el trompo termina de girar, tiene que quedar fuera del
círculo; uno no lo puede sacar. Debe salir sólo con los golpes o choques de los
otros. En ese momento puede empezar a participar. Si el trompo, bailando, sale
del círculo, se puede tomar con la mano, donde debe seguir bailando. Luego se
lanza sobre los otros trompos. El juego no tiene fn.
El diseño del trompo también ha variado. Al principio eran cónicos (como un
barquillo de helado). Luego, empezaron a fabricarse con otros estilos como el
trompo “tagua”, puntudos abajo y abiertos en la parte superior (como la palmera
tagua que es de tallo corto, frondosa y ancha en la parte superior). Hay otros sin
púa, que solo bailan en la punta.
El juego tiene varios términos que pueden ir variando según el lugar y la épo-
ca. Pero podemos referirnos al trompo “sedita”, que es el que se queda dormido
en la mano o al “cucarro”, que emite un ruido parecido al ronroneo de un gato;
esto ocurre porque tiene la púa chueca. 
Actividad 
• Con los antecedentes anteriores y luego de la lectura, apoye a los niños para que identi-
fquen el tipo de texto que acaban de leer, indicándoles que argumenten. Pídales que los
argumentos respondan tanto a los elementos estructurales y formales, como al conteni-
do del texto.
• Solicíteles que organicen esta información en la tabla que aparece en sus Cuadernos.
El texto que leímos es: ¿Por qué?
Actividad 
En la actividad anterior descubrieron las características básicas del texto informativo. Ahora,
la intención es que en estos tres nuevos textos -en este caso instructivos-, puedan identif-
car elementos comunes de esta categoría, relacionados con el propósito comunicativo y la
forma de organizar la información.
Cocadas deliciosas
Ingredientes:
- 2 paquetes de galletas de vino.
- 1 tarro de leche condensada.
- 2 paquetes de coco rallado.
Preparación:
1. Moler muy bien las galletas.
2. Agregar leche condensada y mezclar muy bien.
3. Formar bolitas con las manos.
4. Untar las bolitas con el coco rallado.
5. Enfriar en el refrigerador durante 30 minutos.
- Un poema
- Una noticia
- Un texto informativo
- Un cuento
Móvil de animales
materiales
• Papel lustre.
• Dos hojas de bloc.
• Perforador o tijeras.
• Lana o cuerda gruesa.
• Pegamento.
• Gancho de colgar ropa.
Elaboración
1. Marcar siluetas de animales en papel lustre.
2. Pegar en hojas de bloc.
3. Recortar las fguras.
4. Perforar la parte superior central de cada fgura.
5. Pasar lana o cuerda a cada fgura y amarrarla al gancho.
¡Confeccionemos títeres!
materiales: Pasos a seguir:
• Calcetines 1. Dibujar caras de personajes en
• Cartulina los calcetines.
• Lana y género de colores 2. Marcar orejas, ojos, sombreros,
• Tijeras en la cartulina.
• Pegamento 3. Elaborar ropas con el género y la lana.
• Témpera 4. Recortar, pintar, pegar, armar y ¡listo!
Comenta con tus compañeros:
• ¿Qué tienen en común todos estos textos?
• ¿Podrías describir su estructura?

Actividad 
• Una vez que han reconocido las características del texto instruccional y las han relaciona-
do con las funciones que el texto cumple, invite a niñas y niños a obtener metacognitiva-
mente conclusiones del trabajo anterior.
• En la segunda parte de esta actividad, con el manejo comprensivo de la estructura del
texto, conduzca a los niños a la producción de un texto instruccional “Para hacer bailar un
trompo”.
• Revise el trabajo de producción y retroalimente el proceso de escritura enfatizando los
aspectos estructurales y aquellos relativos a la función del texto instructivo; además, vea
algunos aspectos ortográfcos como el uso de mayúsculas al inicio del título, de una ora-
ción o de un párrafo, y el punto fnal.
• Los textos anteriores se denominan textos instruccionales. ¿Por qué crees
que se llaman así?
• Ahora escribe tú un texto instruccional para hacer bailar un trompo.
CIERRE
Actividad 
Invite al curso a exponer en el Diario Mural sus textos instructivos Para hacer bailar un
trompo y organícelos para que los lean y comenten. 
CLASE
6
INICIo
• El propósito de esta clase es realizar una síntesis de lo aprendido en la unidad, en conjun-
to con el curso.
• Invítelos a recordar qué cuentos leyeron en esta unidad y converse con ellos sobre los
personajes que más les llamaron la atención y por qué.
• Luego, pregúnteles respecto de los juegos: ¿Por qué creen que es necesario que los niños
jueguen? ¿Qué actividades puede organizar la escuela para tener mayores espacios de
juego para los niños? ¿Les gustaría participar en una campaña destinada a promover los
juegos en la escuela y la comunidad?
Actividad 
Recordando los juegos de lenguaje de la unidad, invítelos a escribir en su Cuaderno de tra-
bajo las dos adivinanzas que más les gustaron.
DESARRoLLo
Actividad 
Intencione el descubrimiento de la solución a la adivinanza y active el proceso de metacog-
nición a partir del reconocimiento de la lógica de construcción: a) dimensión gráfco-fonéti-
ca y b) dimensión de la función verbal.
¿Cómo encontraste la solución de las adivinanzas? Comenta con tu curso res-
pecto de las pistas que te permitieron encontrar estas soluciones.
Escríbelas.
Cuando yo subo, tú bajas;
si tú subes, bajo yo.
A la misma altura nunca
podremos estar los dos.
Juegan en la cancha
más alto que bajos;
meten la pelota
adentro de los aros.
Tengo ruedas y pedales,
cadenas y un manubrio,
te ahorra gasolina,
aunque te haga transpirar.
Es un bonito juego:
tú te vas y yo me quedo;
cuento, cuento, cuento
y luego voy a tu encuentro.
Mono y no está en la selva,
patín, pero no es pato.
Tienes que decir qué es
antes de que cuente cuatro.
Actividad 
El objetivo de la actividad es incrementar el vocabulario a partir de la identifcación de las
claves contextuales, apoyando de esta forma los niveles de comprensión más profundos del
texto.
De acuerdo a los textos que leíste, escribe con tus palabras el signifcado de las
siguientes expresiones:
• “¡Qué egoísta he sido!”
• ”Los pájaros revoloteaban sobre el pasto”
• “Alfonso era un niño que amaba encumbrar volantines. Pero siempre los vo-
lantines se rajaban o se caían en picada” 
Actividad 
Pida que realicen la actividad de formular preguntas por escrito y recuérdeles algunos ele-
mentos formales para apoyar esta tarea: signos de interrogación y uso de mayúsculas.
¡Tú haces las preguntas!
• ¿Recuerdas el cuento El volantín amarillo?
“Imagina que eras muy amigo de Alfonso,
y formabas parte del grupo de niños que miraban el cielo
y no veían ningún volantín”.
Prepara preguntas que quisieras hacerle a Alfonso.
1. ¿Por qué?
2. ¿Dónde?
1. ¿Cómo?
Actividad 
El objetivo de la actividad es comprobar el aprendizaje de palabras nuevas durante la uni-
dad y promover su uso contextualizado en una oración.
¡Aumentando el vocabulario!
Durante la unidad conocí nuevas palabras, como las siguientes:
Y las puedo usar en una oración 0
Luego, solicite a niñas y niños escribir su opinión sobre los cuentos que leyeron durante la
unidad a modo de comentario, reescribirla en una cartulina y publicarla en el Diario Mural.
Opina y escribe sobre los cuentos leídos:
• El cuento El gigante egoísta me pareció
• El cuento El volantín amarillo me pareció
Reescribe tus opiniones en una cartulina y colócalas en el Diario Mural.
Actividad 
Pida que elijan uno de los cuentos leídos en esta unidad y que completen un ordenador
gráfco con los elementos principales de este tipo de texto: personajes, acciones y espacio o
lugar donde ocurren los acontecimientos del relato.
Título del cuento:
Personajes:
Acciones principales: (lo más im-
portante ocurrido en el cuento)
Características del lugar
donde se desarrolla el cuento:
CIERRE
Actividad 
Invítelos a comentar lo que aprendieron durante la unidad. Reafrme aquello que quizás no
quedó claro. Pídales escribir su Bitácora de Aprendizaje en el Cuaderno.
Bitácora de Aprendizaje
• Lo que más me gustó de esta unidad fue:
• Lo que mejor aprendí fue:
• Las difcultades que tuve fueron:
• ¿Cómo resolví las difcultades que tuve?
• Me gustaría seguir aprendiendo más sobre:
Felicítelos por su desempeño y por los nuevos aprendizajes que lograron durante esta
unidad.
InDICADorES DE LoGro pArA EvALuAr
LoS AprEnDIzAjES En EStA unIDAD
Comunicación oral
• Formulan preguntas pertinentes para aclarar los contenidos de los textos escucha-
dos.
• Reconocen información explícita sobre personajes, acciones o lugares de las narra-
ciones escuchadas.
• Recuerdan y siguen instrucciones escuchadas, de al menos tres variables.
• Demuestran la comprensión de lo escuchado a través de comentarios, respuestas y
expresiones artísticas.
Escritura
• Corrigen en forma individual o grupal los errores ortográfcos y sintácticos de los
textos escritos.
• Incorporan o reemplazan palabras y expresiones para enriquecer los aspectos léxi-
cos de los textos.
• Revisan y mejoran los aspectos caligráfcos del texto en la escritura manuscrita.
• Diagraman adecuadamente los textos destinados a ser leídos por otros.
Lectura
• Reconocen el efecto que produce la acentuación de las palabras en su signifcado.
Identifcan la función de los distintos signos de puntuación para marcar las pausas
en los textos.
• Reconocen narrador, personajes, lugares y principales acciones en los textos leídos.
• Identifcan características de los personajes principales y describen sus emociones,
los lugares y principales acciones.
• Efectúan comentarios y formulan juicios sobre los personajes principales y sus accio-
nes.
• Identifcan la secuencia de hechos o acciones en un texto leído.
• Durante la lectura, responden preguntas tales como: ¿Qué? ¿A quién? ¿Cuándo?
¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué?, cuyas respuestas aparecen explícitas en el texto.
• Demuestran la comprensión del texto leído a través de responder preguntas, para-
frasear y resumir en forma oral o escrita su contenido, y a través de diversas expre-
siones artísticas.
Manejo de la lengua y conocimientos elementales sobre la misma
• Usan con propiedad y precisión, en los textos que producen, palabras provenientes
de los textos leídos.
• Reconocen palabras no familiares en textos literarios y no literarios, a partir del con-
texto.
• Explican el signifcado de palabras que han aprendido, a partir de la lectura de tex-
tos y de contactos con usuarios competentes de la lengua.
• Usan en los textos orales y escritos que producen palabras precisas y no términos
como: cosas, cuestión y otras semejantes.
• Incluyen nuevas palabras en oraciones completas y bien construidas.
• Consultan el diccionario para aclarar el signifcado de palabras que no entienden.
• Utilizan correctamente las formas masculina y femenina, singular y plural de los
sustantivos y adjetivos que usen, haciendo las necesarias concordancias..
• Utilizan correctamente las diversas formas personales de los verbos, haciendo las
necesarias concordancias
• Utilizan correctamente las diferentes formas de los pronombres personales.
• Utilizan correctamente los adjetivos y pronombres demostrativos.
• Utilizan los adverbios de tiempo, lugar y modo para responder preguntas como
¿Cuándo? ¿Dónde? y ¿Cómo?
• Forman adverbios en -mente para indicar modo.
AnEXo
El volantín
El volantín es la versión chilena del cometa y tiene una larga historia. En la historia
de la civilización occidental quien lo inventó fue un flósofo y matemático que vivió
entre los años 460 al 365 antes de Cristo. Sus primeras apariciones en Chile fueron a
fnes del siglo XVII durante la Colonia, cuando los jóvenes de la época, competían
entre ellos. Era esa la época en que reinaban los famosos pavos, llamados también
jotes, que alcanzaban dimensiones de cuatro a cinco metros por lado y que necesa-
riamente debían ser sujetados por varios hombres.
Posteriormente, dadas las peleas que se producían, fueron dictados mandos que nor-
maron el juego. Los volantines se hacían de diferentes tamaños según el uso al que
se les quería destinar. A los volantines más grandes, que por lo general se hacían de
género, se les llamaba “pavos”; a los de papel de menor tamaño se les llamaba simple-
mente volantines; a los más chicos se les llamaba “ñeclas” y cuando se les elevaba sin
cola y se desarmaban con facilidad, se les daba el nombre de “chupetes”.
Se calcula que en festas patrias más de tres millones de personas encumbran vo-
lantines para competir. Pocos ejercicios demandan un gasto tan grande de energía
y ponen en actividad mayor número de músculos que el juego del volantín. Se corre
mucho; los brazos, la cabeza y el cuerpo se mueven en todas direcciones; tan luego
se tirantea el volantín de un lado como del otro; las piernas se doblan y se estiran a
cada momento y, como cada cual está pendiente de su contrario, se ejercita la vista y
se aprende a calcular distancias.
Hoy se juega poco al volantín. La estrechez de los patios, la falta de locales apropia-
dos y la introducción de otros juegos, han hecho decaer poco a poco el gusto por este
excelente deporte, que tantos admiradores tuvo en nuestro país. Sin embargo, aún
no ha desaparecido del todo, pues en los alrededores de Santiago y en las ciudades
de provincia suelen hacerse comisiones que a veces resultan interesantes. Pero en lo
que hemos avanzado mucho es en la confección de ellos. Hay algunos de combina-
ciones de colores tan hermosas, que parecen verdaderas obras de arte.

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